Como superar el sindrome post-vacacional
Joan Torrents | 19 Agosto 2008 | 18:20
¡”Socorro!, ¡las cosas siguen exactamente igual que como las dejé antes de irme!” Hay dos grandes clásicos motivos por los cuales todos queremos “escapar”(o por lo menos lo intentamos), aunque sea una vez al año de vacaciones. El primero –y también el mas inteligente-, buscar un espacio personal para recuperar fuerzas y “energías gastadas” a través de las vicisitudes del ultimo año. Intentamos reponer como podemos pensamientos positivos e ilusiones. El segundo motivo es ESCAPAR de la realidad porque ya no aguantamos mas el día a día que nos rodea y a los problemas cotidianos nos aplastante sin solución.
En las personas que adoptan esta segunda actitud, observaremos que podemos encontrar a los firmes candidatos a sufrir el llamado “síndrome post-vacacional”.
Se denomina de esta forma al stress emocional con el que “ensuciamos” nuestras emociones y nuestros pensamientos después de regresar de las vacaciones y durante el periodo de de acoplamiento a la incorporación de las rutinas cotidianas sociales, laborales y familiares.
Los afectados por este síndrome sufren síntomas de “cansancio mental” y “stress crónico”, sufren problemas de concentración, perplejidad y desorientación y una terrible sensación espontánea (aparentemente venida de ninguna parte) de agobiante angustia, invade sus pensamientos estén lo que estén haciendo, provocando una estratégica huida hacia la apatía y la indolencia. Uno siente que tiene deseos de “pasar de todo”
Aparecen extrañas taquicardias y dolores físicos desconocidos que se manifiestan aleatoriamente, en cualquier parte del cuerpo, desde la cabeza hasta a los pies. Comienza los problemas para dormir o hasta para la alimentación mínima requerida. Se cae en una especie de “depresión fantasma” venida de no se sabe donde. ¿Por qué sucede todo esto si se supone que hemos venido con las “pilas cargadas” de nuestras vacaciones? ¿Alguien lo puede explicar? La sensación de “vacío interior” es la clave, por que es la prueba fundamental de que esas “pilas” no estaban tan “cargadas”. Igual algo no se ha hecho, o no se esta haciendo bien.
Si usted sufre este síndrome y ha querido irse de vacaciones para NO PENSAR no se sorprenda de los resultados que ahora esta sintiendo en su cuerpo y su mente. ¿Qué es lo que se esperaba? No pensar en ocasiones lo que hace es prologar una agonía frente a lo que posteriormente será inevitable que nos enfrentemos en un u oro momento.
Vamos a ver… Supongamos que usted buscaba huir del trabajo, de los compañeros, de parte de su familia…. Pues al volver usted volverá a encontrárselos a todos juntitos esperándole con los brazos abiertos (disculpe la crueldad) y una gran sensación de rabia contenida -usted no puede evitar lo que hay- va a crearse en su interior y la idea de tener que aguantar OTRA VEZ LO MISMO durante otro año se le hará sencillamente insoportable. Usted regresa a un mundo de responsabilidades y de demandas que le reclaman de nuevo, como cada año.
Tener que aguantar a los pesados de los hijos, al plasta (ejem) del jefe, o a los tontos de la mesa del lado en la oficina, sin hablar de lo mucho que usted no aguanta (cada día un poco menos) a sus clientes habituales del trabajo, y se pasa el día callándose, mordiéndose entre dientes, lo que le gustaría poder decirles en realidad. La idea de asumir que esto le desmotiva, le DESANIMA, le “quita las ganas de todo”.
¿Por casualidad es esto algo similar a lo que le ocurre realmente?
Como creo que si, entonces vamos comprendiendo. Esta usted –sin proponérselo- creando un estado de autohipnosis negativa, de programación mental imperfecta que –probablemente- aun va a empeorar mas las cosas de lo que están. La clave para evitar estos encontronazos tan bruscos con la realidad que nos rodea es no provocando nosotros mismos situaciones mentales que sean realmente tan bruscos. Podemos evitarlo. Es una cuestión de actitud y –en su caso- de crear un estado de HIPNOSIS correcto. Un estado de AUTOHIPNOSIS y de PLANIFICACION INTELIGENTE de su activo mental y emocional, eso incluirá también parte de su forma de percibir los buenos ratos de su tiempo dedicado al ocio.
Sugerencias de autoprogramación durante las vacaciones:
1-Reprograme sus pensamientos con antelación.
Aproveche su tiempo para hacer dos cosas: desconectar (muy bien hecho) y CAMBIAR SU ACTITUD FRENTE A LO QUE HA DEJADO ATRÁS (mas bien hecho todavía). La mayor parte de los choques al regresar son por no haber pensado en los temas que le preocupan en ninguna ocasión. Mal hecho. Al principio si que es imprescindible hacer auténticas vacaciones de la “casa mental”. Hay que disfrutar plenamente la nueva realidad que usted y los suyos han elegido, el campo, la montaña, la playa… pero después de unos días hay que aprovechar la tranquilidad mental que estamos construyendo para reprogramar pensamientos con los que nos volveremos a encontrar:
Cuando nos sintamos fuertes emocionalmente es el momento de meditar para crear estrategias que aumenten la calidad de nuestra vida cotidiana en el regreso de vacaciones. Es el momento para entrenarnos con hipnosis.
INSISTIMOS (porque es donde probablemente usted se ha equivocado de forma inicial con toda seguridad) Es ideal aprovechar la tranquilidad de las vacaciones para que al final de ellas -unos días antes del regreso- si nos demos un espacio personal para reinventarnos una actitud estratégica frente a los “enemigos” que hemos dejado atrás.
Durante las vacaciones es el momento ideal para programar con autohipnosis la mente con totalisima eficacia. Las preguntas sobre las que meditaríamos podrían ser “¿Cuál será mi actitud delante del trabajo? ¿Qué es lo que mas me conviene? ¿Cuál es el estado emocional que deseo construir para disfrutar cuando vuelva y las mismas viejas cosas ya no me afecten? ¿Qué espacio de reabastecimiento voy a crear durante la semana para sentirme a gusto conmigo mismo y con los míos?”
2- A punto de regresar: No lo deje todo para ultima hora
No vuelva de vacaciones, el ultimo día, en el ultimo minuto, porque le va a dar probablemente un “sincope”. Regrese con tiempo y antelación suficiente. Quizás unos días antes para poder reajustarse de una forma equilibrada con sus viejas costumbre o con las viejas caras de siempre. Planifique su readaptación lenta, tranquila y gradual por favor.
Por ejemplo, si puede dar una vuelta por su lugar de trabajo antes del día señalado mejor. Intente ver a sus compañeros y crear de nuevo el encuentro unos días antes. Comuníquese con ellos y comience (en la intimidad de sus pensamientos privados) a crear estrategias de readaptación en su rutina laboral.
Quizás seria positivo que probara a repartir sus vacaciones a lo largo del año. No coja un periodo largo si ve que los resultados posteriores son complicados psíquicamente. Haga un ajuste con dos periodos o quizás con tres. Fraccione y vera que su actitud resultara mas equilibrada frente a los pequeños cambios.
Sugerencias de autoprogramación posteriores al regreso:
1-Descanse de nuevo lo mas apropiadamente posible
Es posible que haya cambiado sus costumbres de descanso durante las vacaciones, vuelva a ese horario necesario para dormir las ocho o siete horas mínimas de descanso recomendadas para nuestra salud lo antes posible.
2- Acostúmbrese a limpiar con frecuencia su “casa mental” y prográmese con hipnosis para disfrutar plenamente siempre del presente
Recuerde que usted es el dueño de sus actitudes. Ese vaso estará medio vacío o medio lleno desde su particular perspectiva. Nada de pensar “me queda tanto para las siguientes vacaciones”. No lo haga. VIVA EL DIA, saboree el momento, el “aquí y ahora”, y si no lo tiene se lo busca. Nada de pensar en las vacaciones pasadas y ponerse a pensar en las próximas. Va a usted a amargarse y a generar un estado de irritación que no le va a ayudar para lo que usted ahora necesita, que es tener tranquilidad. Aprenda a controlar sus pensamientos. Disfrute los pequeños GRANDES MOMENTOS que le permitan saborear su presente. No es más rico el que más tiene, si no el que valora su activo PRESENTE y lo disfruta al máximo.
3- Aumente la calidad de sus ratos de ocio
Aproveche sus días libres (sean de fin de semana o durante ella) al MÁXIMO. Evite crear monotonías o rutinas cansinas durante este espacio. Deben ser uno de sus alicientes y recompensas favoritos. Busque una afición personal o una para compartir con la familia, leer, deporte,… cambiara su percepción de la vida si consigue eliminar toda esa tensión acumulada de una forma saludable y sin traumas.
Saboree intensamente ese espacio para que el aire fresco de la tranquilidad y la relajación entre en su mente y le pueda abastecer entre una y otra semana laboral. Son pequeñas vacaciones de si mismo en el que usted aprovecha el minuto, el día a día.
4- Desdramatice al supuesto “enemigo”. En realidad lo estamos viendo siempre con unas figurativas lupas de aumento.
¿Tenemos una mala percepción de la visión objetiva de las cosas? Cuidado con los desenfoques de la realidad. Cuidado con la autohipnosis negativa. Cuidado con los pensamientos no inteligentes. Usted ya sabe de que estoy hablando, los demás puede que no sean perfectos, pero darles tiempo y espacio dentro de nuestra mente a personas que no merecen ese tiempo dentro de nuestros pensamientos, lo que hace siempre es empeorar las cosas.
Consideraciones finales:
Recordarle finalmente que suele ser usual que en la mayoría de los casos los síntomas del síndrome desaparezcan paulatinamente por si mismos en un periodo de unos quince días a partir de la reincorporación a las tareas cotidianas. No les de una importancia que no tienen, la reautomatización para reincorporarnos a las costumbres habituales del año en curso es un proceso por el que pasamos regularmente todos de una u otra forma. Es algo relativamente normal dado lo apretadas de las agendas de actividades personales que tenemos que resolver hoy en día en la vida moderna. Cuantas más y mayores sean sus responsabilidades más lógico es que exista ese periodo de TRANSITO para realimentar las costumbres.
A pesar de ello le recomendamos que siga nuestras sugerencias por si alguna de ellas puede resultarle de ayuda para modificar algún elemento que quizás estaba siendo mal enfocado tras la vuelta de las vacaciones. Esperamos que así sea y haberle podido ser útiles.
Todos convivimos con circunstancias que no tienen porque ser de nuestro agrado, pero el aprovechar la experiencia de esos instantes es parte de aquello que finalmente nos convierte en personas sabias que saben aprovechar sus posibilidades personales y su vida al máximo. La hipnosis se estará aplicando para solucionar el día a día cotidiano. Como debe ser.












































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