HIPNOSIS BARCELONA

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Hace unos días, en los circuitos de chat en que nos encontramos algunos amigos para discutir sobre las hipnosis y otra suerte de temas. Mi amigo y excelente profesional, J.A Marcel publico una captura del libro “Sugestionabilidad e Hipnosis” , de Hernán Linares Angel. Se trata de un texto antiguo, de esas joyas que gusta coleccionar Marcel.

La captura se refería a los peligros de la hipnosis y entre ellos cita un articulo, aparecido en el diario “el imparcial”, con fecha 4 de marzo de 1917. En dicha nota de prensa se hace mención de un incidente ocurrido en un espectáculo de Onofroff (obviamente el autentico).

Al parecer, tras una sesión de hipnosis teatral, sin incidentes… uno de los participantes elegidos entre el publico, se resistia a salir del trance. Según la misma nota, Onofroff pareció perder los papeles al ver que era incapaz de sacar del trance al sujeto, con un resultado final bastante decepcionante.

Este tipo de acontecimientos que en ocasiones ocurren, aunque muy raramente, y que pueden sucederle a cualquiera, son los que han engordado una leyenda Urbana muy popular sobre la hipnosis, la que dice que “te puedes quedar hipnotizado de por vida”!! (como si no lo estuviéramos todos ya, por la publicidad y las corrientes de opinión)

¿Y porque ocurren?.. Pues básicamente hay dos causas por las que un hipnotizado puede negarse a salir del trance. Y digo que puede negarse a salir porque no es que NO PUEDA salir, es simplemente que NO QUIERE o NO ENTIENDE. Ambas causas no son causantes de ningún problema y nadie puede quedarse hipnotizado por ellas de por vida… (lo siento por la leyenda urbana).

En ocasiones, encontramos algunos sujetos, que por sus características emocionales, alcanzan niveles de trance mas allá de los habituales. Existe un nivel mas allá del sonambulismo provocado.. que se presenta en raras ocasiones, en que la profundidad del trance es tan grande que literalmente el sujeto deja de comprender el lenguaje hablado.

El hipnotizado simplemente no procesa ningún estimulo verbal, y por tanto es indiferente a las sugestiones del hipnotizador, entre ellas las propias de salida de trance. Es un estado estupuroso en que el sujeto esta profundamente alejado del entorno que lo rodea.

Antiguamente, para prevenir estas situaciones, los hipnotizadores sugerían previamente a sus sujetos, ordenes táctiles del estilo… “cuando te toque el hombro tres veces.., saldrás del estado en que te encuentras por completo y estarás completamente despierto…”

La verdad es que dada la escasisima frecuencia con que se presentan estas situaciones, hoy en día nadie programa sugestiones táctiles previas como “mecanismo de seguridad” previo.

La segunda causa y esta si es mas frecuente, es que el sujeto durante el show sienta que le han hecho hacer el ridículo, que han atentado contra su moral, o simplemente que le hayan solicitado algo concretamente que lo enfrente a alguna fobia o algún complejo personal.

Si esta profundamente hipnotizado, el sujeto es incapaz de disolver por si solo su estado de trance, de manera que ante tal posibilidad, opta por dejar de seguir las sugestiones, incluidas las de salida de trance, del hipnotizador con el cual se siente profundamente “enfadado” en esos momentos.

Onofroff según la nota, ese día, perdió los papeles e hizo algo que no hay que hacer jamás en esas situaciones, exigir imperativamente e insistir en el “despertar” del sujeto.

Que hay que hacer entonces? Pues algo tan simple como nada… tan solo no perder la compostura,

Si nos encontramos en el primero de los casos, el sujeto a los pocos minutos pasara al sueño natural y saldrá sin mas conflicto que un ligero mareo.

En el segundo de los casos…no hay que insistir, no olvidemos que están “enfadados” con nosotros.. y el sujeto hará todo lo contrario que le solicitemos.

En este segundo caso esta bien dirigirnos a el una sola vez y decirle, que lo “dejas” que disfrute del estado hasta que el decida por si mismo que quiere salir, Con esa sugestión rompemos el enfrentamiento y ya no tiene sentido permanecer en trance para el sujeto, con lo cual sale tranquilamente del mismo en pocos minutos.

Onofroff ese día tambien se topó probablemente, como el texto de hernán Linares comenta, con un sujeto histérico, que sobredimensionó la respuesta para asombro y temor del publico asistente.

Para acabar me viene a la mente una ocasión en que una persona a la que me disponía a hipnotizar, muy serio se incorporo y me dijo…

Un momento… Un momento… tengo una pregunta…

Que pasa si me hipnotizas y antes de sacarme te mueres de un ataque al corazón?

Lo mire un poco extrañado, pensando que no le preocupaba mucho que me muriera del ataque al corazón, sino que el se quedaría hipnotizado para siempre….

Me arme de paciencia… y le dije, mira campeón... si te hipnotizo y me muero antes de sacarte del trance…. yo pasare al “Sueño Eterno”.. en cambio tu pasaras a los pocos minutos al “Sueño natural” y despertaras en unos minutos mas.. y añadí..

Por favor no pises mi cadáver cuando salgas…. 🙂

Pedro Alcaraz