HIPNOSIS BARCELONA

Utilización del Trance hipnótico

La inmensa diversidad de usos que tiene la hipnosis, impide que sea posible en el marco de estas líneas analizar las diferentes técnicas especificas de aplicación, alguna de las cuales por si solas, llenarían más de un volumen. Debemos conformarnos pues con los objetivos propuestos por este escrito, que no son más que el conocimiento profundo de las mecánicas de generación, profundización y estabilización del trance hipnótico, que es premisa fundamental para poder acceder, más tarde a las técnicas de utilización.

En sus inicios su utilización más común estuvo asociada a la cirugía, que aprovechaba la capacidad de la hipnosis para insensibilizar parcial o totalmente, los miembros u órganos de la persona que debía someterse a la operación quirúrgica.

La anestesia provocada mediante procesos hipnóticos, es natural y por tanto resulta inocua en todos los sentidos para el paciente, mantiene a este relajado y no entraña peligro de reacciones de sensibilidad como los anestésicos químicos, la posterior aparición de estos, de fácil aplicación y rápida acción sobre el sujeto, fue dejando a un lado su empleo como anestésico, y aunque fue utilizada, con profusión, para atender a los heridos en los dos conflictos mundiales de este siglo, hoy en día, es tan sólo de uso frecuente en el campo de la odontología, las razones para su gradual abandono fueron posiblemente la falta de destreza en la provocación del trance por parte de los cirujanos, la larga espera hasta alcanzar el nivel de trance adecuado y la desigual respuesta por parte de los pacientes.

Sin embargo, la aportación de la hipnosis en cirugía no se circunscribe tan sólo a la mera provocación de anestesia, también en la fase post-operatoria puede significar un acortamiento, en muchas ocasiones espectacular, del período de recuperación del paciente.

En odontología, como hemos comentado anteriormente su aplicación está, en la actualidad, mucho más extendida, pues no tan sólo permite evitar el dolor, sino que también elimina el miedo que suele acompañar a la persona que visita al odontólogo. Relaja al paciente, permitiendo mejores condiciones de trabajo al médico y además evita hemorragias de importancia, debido a la vasoconstricción que se experimenta bajo estado hipnótico.

Tal capacidad de controlar el dolor, la hace muy interesante en el tratamiento de enfermos que padecen cuadros de intensos dolores agudos y crónicos. La analgesia hipnótica es un importante elemento de control y supresión de cualquier proceso doloroso, en realidad la hipnosis altera la percepción por parte del cerebro de los mensajes de dolor, que no llegan a los receptores que estarían capacitados para interpretarlos.

El cerebro humano produce un potente analgésico llamado dinorfina que es unas doscientas veces más poderoso que la morfina, capaz de mitigar cualquier tipo de dolor, por intenso que este sea sin ningún tipo de efecto secundario. Al parecer estas sustancias son segregadas en mayor o menor medida por nuestro cerebro como respuesta a nuestros estados emocionales, es decir la respuesta psicológica que damos al dolor. Todas la investigaciones apuntan a que durante el transcurso del trance hipnótico, el cerebro segrega todo este tipo de sustancias conocidas como endorfinas, siendo estas, casi con toda seguridad, las responsables del estado de bienestar asociado al trance. La hipnosis se nos ofrece como una herramienta fundamental en la investigación de los estímulos que puedan conducir a ejercer control sobre la segregación de estos poderosos analgésicos, evitando de esta forma dolor y sufrimientos innecesarios. Así las cosas, es fácil imaginar que la hipnosis se muestra efectiva en el control y eliminación de cualquier tipo de dolor, sea cual sea su procedencia. Los dolores de cabeza, como la jaqueca y la migraña, ceden con rapidez ante los tratamientos hipnóticos, las dolorosos efectos de la artritis, del reumatismo, las molestias menstruales y en general cualquier proceso doloroso es susceptible de ser tratado y eliminado mediante la hipnosis que además por su propia naturaleza, elimina los componentes de ansiedad que se manifiestan en los pacientes que los sufren haciendo a estos más frágiles ante el dolor.

Existen programas de parto sin dolor mediante hipnosis, que funcionan perfectamente, permitiendo a la madre asistir al nacimiento de su hijo, libres de dolor y de ansiedad. La hipnosis permite no tan sólo la eliminación y el control del dolor sino también que la persona adquiera una mejor relación con la enfermedad que lo provoca, haciéndola más llevadera.

Las terapias sugestivas son de gran ayuda en el tratamiento de la hipertensión arterial, así como en el de las arritmias cardíacas de origen emocional y los trastornos digestivos.

Otra de las utilizaciones terapéuticas de la hipnosis, es la capacidad asombrosa de afectar a todo lo referente a la epidermis. Eliminación de verrugas, del acné y el tratamiento de la psoriasis que puede incluso remitir totalmente, son alguna de las aplicaciones dermatológicas de la hipnosis. Muchas enfermedades de la piel tienen un origen emocional, es decir son de origen psicosomático, el tratamiento hipnótico suele resolver con rapidez estos problemas y a la vez mejorar los conflictos psicológicos derivados de las mismas. Así mismo el tratamiento mediante hipnosis de las disfunciones sexuales tales como frigidez, impotencia o vaginismo consigue de forma rápida muy buenos resultados.

Las más recientes hipótesis, respecto a la gran influencia que el tipo de emociones que experimenta el sujeto son de vital importancia para el funcionamiento de su sistema nervioso, endócrino e inmunitario, parecen cobrar cada vez más consistencia. Estas teorías sostienen que estos sistemas se debilitan si el sujeto manifiesta ante la vida sentimientos negativos, como tristeza, depresión o los derivados del estrés. Por contra los sentimientos positivos como el optimismo, el amor o la felicidad, refuerzan el funcionamiento de todos estos sistemas dando como resultado una mejor respuesta del sujeto ante la enfermedad.

A modo de enlace entre las aplicaciones somáticas y psicológicas en esta breve descripción que estamos realizando sobre los usos de la hipnosis, diremos que esta es fundamental y absolutamente efectiva en el tratamiento de cualquier tipo de enfermedad de carácter psico-somático. Estos tratamientos se componen por lo general de varias estrategias que por un lado bloquean o permutan los síntomas del sujeto a la par que se modifican las causas psicológicas causantes de la somatización.

Refiriendonos a los conflictos que afectan a la psicología del individuo, numerosos autores han descrito su efectividad en el tratamiento de psiconeurosis, fobias y toxicomanías mediante la utilización de técnicas que no precisan elementos de psicología profunda.

El hipnoanálisis, sustituye con ventaja al psicoanálisis utilizando las mismas técnicas que este, bajo estado de trance hipnótico, al conseguir llegar a los mismos resultados pero en una décima parte del tiempo que necesitaría la terapia psicoanalitica tradicional, si algún psicoanalista mantiene dudas al respecto tan sólo tiene que molestarse en probarlo para confirmar la veracidad de tal afirmación. La hipnosis es extremadamente útil en las dinámicas de reconstrucción de personalidades maltrechas por hábitos y comportamientos negativos del sujeto. Existen eficaces tratamientos para la obesidad y la eliminación de hábitos compulsivos, así como para la anorexia y la bulimia.

La infinidad de posibilidades que brinda la hipnosis en el campo de la salud mental nos permiten ser optimistas respecto a su futuro respecto a técnicas terapéuticas más populares en estos momentos.

Técnicas de mejora personal como la auto-hipnosis, otorgan a sus practicantes grandes beneficios, de control emocional y fisiológico, les permiten observarse a si mismos y a su entorno de forma mucho más natural, realizando en su personalidad cambios positivos en su actitud ante la vida y permitiéndoles reorganizar los aspectos negativos de su conducta de un modo totalmente íntimo.

En otro orden de cosas, la hipnosis es de gran utilidad, para el mejor aprovechamiento de nuestra mente en lo referente al aprendizaje y a la memoria, en el deporte profesional donde consigue un mayor rendimiento y sincronización en sus practicantes y en general mejora el rendimiento de la persona en cualquier actividad humana.

La hipnosis es una herramienta fundamental en la investigación de los estados alterados de conciencia, por que nos permite, inducir muchos de ellos experimentalmente de un modo controlado. En cuanto a investigación se refiere, también es notable su utilidad en la búsqueda de fenomenología paranormal, objetivo de la parapsicología, donde es frecuentemente utilizada, prácticamente en todos sus aspectos, como pueden ser la investigación ufológica, la experimentación del control de la mente sobre la materia y el estudio de las capacidades mentales no habituales que manifiestan algunos sujetos. Estas capacidades, como la videncia o las capacidades de sanación mediante imposición de manos, son analizadas y potenciadas por las técnicas hipnóticas.

Es evidente que una gran parte de nuestras funciones orgánicas no requieren del concurso de nuestra voluntad consciente. Dichas funciones como la circulación sanguínea, la emisión de jugos gástricos en nuestro estómago y una infinidad de labores necesarias para mantener nuestro organismo, se activan, se regulan y cesan, independientemente de nuestra voluntad e incluso aun en contra de la misma, dirigidas por alguna parte de nosotros, cuyas decisiones escapan, a nuestra supervisión consciente.

La hipnosis como hemos comentado en reiteradas ocasiones, ofrece un canal de comunicación directa con la parte de nuestra mente que rige esos procesos, por tanto nada nos impide pensar que mediante técnicas hipnóticas adecuadas, podemos llegar a ejercer en el futuro, un control muchísimo mayor sobre las funciones involuntarias de nuestro cuerpo, con el consiguiente beneficio para toda la humanidad.