Inducción: Presión de las cuencas oculares

Nos encontramos ante un excelente método para la provocación de estados hipnóticos instantáneos, su utilización requiere cierta práctica, especialmente para localizar los puntos de presión en las cuencas oculares del sujeto. Este método suele provocar con rapidez, estados muy profundos.
Colocando al sujeto de pie en la misma posición que si fuésemos a efectuar con el alguna prueba de caída hacia atrás, le solicitaremos que cierre los párpados. Situándonos a su espalda, colocaremos la mano izquierda en lo alto de la cabeza del sujeto mientras que con los dedos índice y pulgar de la mano derecha ejerceremos una ligera presión en la parte superior de las cuencas oculares. (tal acción genera una sensación de perdida momentánea de conciencia).

Mientras continuamos ejerciendo, suave pero firme, sobre dichos puntos, (hacia dentro y hacia la raíz de la nariz), procederemos, con la mano izquierda, a mover suavemente, en un sentido y en otro, la cabeza del sujeto sugiriéndole que su cuello está quedando flojo y destensado. Tras breves segundos insistiendo en la sugestión de flojedad y de perdida del control muscular, se le dice al sujeto que a la cuenta de tres, sus piernas y en general todos los músculos del cuerpo fallaran. El operador deberá estar atento, ya que en la mayoría de los casos el desplome del individuo es muy rápido mostrando signos de cierto descontrol muscular.