HIPNOSIS BARCELONA

La sugestión

Siempre, desde sus inicios, se ha asociado la Hipnosis a la sugestión, ya Liebault y Bernheim utilizaban el termino «sugestionabilidad» para tratar de definir el estado hipnótico., pero ¿Que es la Sugestión?..

El Diccionario de Psicología de Warren nos ofrece alguna descripción sobre la misma:

 

« La sugestión es el estimulo, generalmente de naturaleza verbal, por el cual un individuo trata de despertar en otro la acción o el deseo de efectuar una acción, sin intervención de las funciones criticas de integración en el sujeto sometido al estimulo.»
 

Esta descripción a pesar de ser técnicamente correcta, no ofrece una idea lo suficientemente amplia de este mecanismo que algunos autores definen como «Una poderosa fuerza de la naturaleza».

La sugestibilidad, o capacidad para ser sugestionados, es una característica natural de la especie humana. Muchas personas creen que el hecho de ser sugestionables demuestra debilidad de carácter, sin percibir que la anormalidad es justamente lo contrario y que constantemente están siendo influidas por sugestiones del entorno. Incluso la creencia de su impermeabilidad a la sugestión, puede estar propiciada por procesos sugestivos externos.

 

Continuamente los medios de comunicación, las apreciaciones de los demás, los mensajes publicitarios, las corrientes de opinión y en general cualquier impresión que recibimos del medio en que nos desenvolvemos, nos generan deseos y rechazos, simpatías y antipatías. Algunas de ellas se instalan en nuestro subconsciente, sorteando las funciones criticas de nuestra mente consciente, se hacen fuertes y ejercen una inmensa y silenciosa influencia sobre nuestros estados emocionales, nuestras acciones y nuestras creencias, configurando, algunas veces de un modo positivo y otras negativo aspectos de nuestra personalidad.

 

La influencia de la sugestión, es constante desde el principio de nuestra vida. Nadie de nosotros esta libre, incluso las personalidades, aparentemente más independientes y liberadas son, creadas, transformadas y modeladas por la sugestión. Bien es cierto que no todos poseemos el mismo grado de sugestibilidad, pero esta forma parte inherente de la esencia humana.

 

Día a día somos bombardeados literalmente por imágenes, sonidos, olores e ideas que recibimos a través de nuestros sentidos. Estos no son perfectos, nuestros órganos sensoriales tienen limi taciones que influyen en la interpretación del mundo exterior que realizamos de forma que somos engañados en más de una ocasión por nuestras propias apreciaciones

 

Nuestra mente consciente selecciona una parte de esa gran cantidad de información, en base a una prioridad de intereses establecida por nuestras necesidades internas, y el resto queda descartado… sencillamente no existe para nuestro consciente.

 

Este proceso es necesario dado que la gran cantidad de datos desbordaría totalmente la capacidad operativa de análisis de nuestra mente consciente, de forma que trata de sintetizar, valorar y analizar tan sólo lo aparentemente útil.

 

Sin embargo la información despreciada sigue almacenada en nuestro Subconsciente, el cual recibe pasivamente la totalidad de los datos y los almacena, El subconsciente no es valorativo por tanto no juzga esa información, simplemente la mantiene en la memoria probablemente sin el conocimiento del Consciente. El subconsciente no puede influir ni actuar sobre si mismo, ni tampoco tiene la capacidad de analizar o razonar, simplemente admite lo que a el llega como real sin plantear ningún tipo de crítica al respecto. Aquello que no contiene, simplemente no existe. Cuando una idea llega a los dominios del subconsciente, bien directamente o bien tras el análisis crítico del consciente, debe ser transformada en una acción motriz en uno u otro sentido.

 

Emile Coué, profesor francés de principios de siglo, creador de un famoso test de sugestionabilidad que estudiaremos con atención más adelante, afirmaba que toda sugestión era en realidad autosugestión, dado que la sugestión no obraba sobre la voluntad sino sobre la imaginación que es factor y elemento dominante del subconsciente y a través del cual influye en todas las funciones del organismo.

 

La Imaginación del Subconsciente en oposición a la Voluntad del consciente, con estos conceptos Coué definió unas reglas, conocidas como la Ley del Esfuerzo invertido, que podemos utilizar en la fraseología hipnótica.

 

Couè decía que « En un conflicto entre la imaginación y la Voluntad invariablemente vence la imaginación sin excepción». Cuando la voluntad trata de enfrentarse a la imaginación, la ley del esfuerzo invertido se manifiesta, haciendo que toda la fuerza que la voluntad aplica en combatir a la imaginación se inviertan favoreciendo justamente lo opuesto a la intención voluntaria, es decir favoreciendo a la imaginación. Para demostrar esta aseveración, Coué argumentaba ejemplos cotidianos como la dificultad para recordar un nombre, cuanto más esfuerzo voluntario ponemos en
recordarlo menos probabilidades tenemos de que venga a nuestra memoria por la acción de nuestra voluntad, más tarde cuando cansados dejamos de esforzarnos en recordar el nombre surge en nuestra mente de forma casi mágica.

 

Lo que ha sucedido es simplemente que al no recordar inicialmente el nombre, ha ido tomando cuerpo en nuestra imaginación el hecho de haberlo olvidado y tal íntima certeza se iba reforzando más y más cuanto más fracasaba nuestra voluntad.

 

Coué también aseguraba que «la imaginación puede ser educada». Ambos conceptos son importantísimos para el uso de la hipnosis como veremos más adelante.

 

Todos manejamos de un modo intuitivo en nuestras relaciones sociales con mayor o menor éxito mecanismos de sugestión y por tanto también todos somos sugestionables en mayor o menor medida.

 

Utilizando la sugestión tratamos de lograr objetivos de los demás, en tanto la gente que nos rodea trata de hacer lo mismo con nosotros y esto ocurre cada uno de los días de nuestra vida y con toda la gente con quien nos relacionamos, incluso con nosotros mismos.

 

El estudio de las reglas que rigen la Sugestión no sólo es interesante desde el punto de vista de su aplicación en la hipnosis, sino que también es una importante ayuda en nuestras relaciones sociales.

LA SUGESTIÓN EN LA HIPNOSIS.

 

Pavlov, sostenía que la sugestión en sus diversas formas, obraba estableciendo en la mente de los sujetos, reflejos condicionados. Estos condicionamientos son mantenidos, por lo general, bajo control por la consciencia que puede impedirlos si se contraponen a los esquemas de personalidad del sujeto. Cuando la rapidez de un suceso, impide la reflexión inmediata, bien porque la consciencia esta focalizada en ese instante en otros objetivos, bien por que se ve sorprendida por la inmediatez de la sugestión, no puede impedir que el reflejo se manifieste sin mediar análisis críticos previos. Establecer esas condiciones, es el objetivo de todas las mecánicas inductivas.

 

Tratándose la sugestión de una herramienta tan poderosa, resulta sencillo comprender la importancia de la misma en la Hipnosis pues nos permite provocar profundizar y posteriormente encaminar el desarrollo de un trance hipnótico hacia nuestros propósitos, estableciendo un dialogo con el subconsciente del sujeto.

 

El hipnólogo profesional conoce bien la manera de utilizar el amplio abanico de técnicas sugestivas tanto VERBALES como NO VERBALES, ambos tipos de sugestiones son de suma importancia en su trabajo a fin de crear en el sujeto el estado de receptividad necesario para provocar el estado hipnótico.

 

Entre las sugestiones No verbales que preparan ese estado de receptividad necesario inicialmente, podríamos destacar la capacidad de provocar el trance hipnótico otorgada por el sujeto al profesional. (El simple hecho de observar la inducción de un trance en otra persona ya condiciona al observador).

 

También influye el ambiente en el que la sesión se desarrolla, un ambiente tranquilo, con una iluminación relajante predispone y tranquiliza al sujeto. El ambiente en que nos desenvolvemos nos influye a todos en mayor o menor medida. La preparación de un ambiente propicio a nuestros propósitos nos facilitara siempre la tareas inductivas.

Otro tipo de sugestión No verbal importante y que se emplea generalmente de un modo intuitivo es la sugestión gestual, un ademán, una mirada, un gesto reforzando nuestras palabras, son elementos sugestivos de primer orden.

 

Así mismo la imitación natural de los comportamientos del sujeto, hacen que este se sienta cómodo, como veremos más adelante el simple hecho de acompasar nuestra respiración a la de la otra persona o la sutil imitación de las posturas que adopta, tranquiliza al sujeto al reconocerlas inconscientemente como propias, es como sentirse acompañado de si mismo.

 

En cuanto a las sugestiones verbales se refiere dejando a un lado por el momento la construcción deliberada de la fraseología hipnótica, existen factores tales como el timbre de voz que debe ser natural y no forzado y el ritmo con el que desgranamos nuestras palabras que debe estar acompasado al de la respiración del sujeto (Si ajustamos el ritmo de verbalización a la respiración del sujeto, lo mantenemos durante unos cuantos minutos y luego vamos reduciéndolo progresivamente observaremos, que la persona también aminora la velocidad de su respiración para ajustarla a nuestra verbalización).

 

La coherencia de la vocalización con lo que se describe, es decir tratar de acompañar el sentido de las palabras con un tono apropiado para cada una de ellas, por ejemplo, no podemos sugerir «Calma» a gritos o decir la palabra «Fuerza» utilizando un tono débil.
Pedro Alcaraz