HIPNOSIS BARCELONA

La Magia de la autohipnosis

La autohipnosis es una herramienta de crecimiento personal, equiparable a otras técnicas como el yoga o la meditación. La diferencia principal consiste quizás, en que en el estado que se genera produce un dialogo interior que escasamente se da utilizando otras técnicas.

En realidad la autohipnosis no es más que un sistema para aprender a comprender y movilizar los mecanismos subconscientes, imposibles de manejar con tan solo el uso de la voluntad consciente. Eso permite al practicante avanzado, alcanzar un control extraordinario sobre sus funciones orgánicas y sobre los aspectos inherentes a su personalidad.

El practicante avanzado de autohipnosis, puede lograr un control tan preciso de su cuerpo y su mente que a los ojos de un profano en la materia puede parecer casi mágico.

Pero… ¿Cómo funciona?… bien… tal como apunte anteriormente se trata solo de aprender a movilizar, mediante una serie de técnicas, respuestas subconscientes fuera del alcance de la voluntad y del deseo consciente. Se trata de un proceso de aprendizaje. Nada oculto ni misterioso en ello.


El aprendizaje de la autohipnosis puede acometerse por uno mismo, el proceso requiere conocimiento y paciencia para alcanzar niveles de profundidad adecuados (dependiendo de cada persona) .
No obstante, la forma más rápida y eficaz de empezar a manejar la técnica, es solicitarle a un profesional que en una sesión de hipnosis normal, nos programe para acceder al estado con lo cual, empezamos a manejarlo de inmediato. Además este último sistema tiene la ventaja de la tutela, y guía, de la enseñanza en definitiva de cómo debe manejarse el estado de autotrance.
Si puedo apuntar, sin embargo algunos consejos para que su ejercicio permita alcanzar el éxito al practicante de dicha técnica.

Antes que nada y para evitar riesgos, uno debe ser realmente consciente de sus propias virtudes y debilidades, caso contrario el acto autosugestivo podría aumentar las facetas negativas de su personalidad.
Puede parecer trivial, pero es la única parte peligrosa de la aplicación de esta técnica, la utilización perniciosa para potenciar obsesiones, complejos o cualquier mecanismo patológico.

Desafortunadamente como en todas las materias, muchas personas llenas de entusiasmo pero vacías de conocimientos pueden generarse problemas personales con una herramienta que debería ser generadora de bienestar y felicidad.
Otra dificultad con la que se encuentra el principiante no avanzado, es la imposibilidad de reconocer exactamente el estado que alcanza.

Hay varias explicaciones para esa confusión, Nuestra mente reconoce como nuevo y distinto un profundo estado las primeras veces, porque lo compara con otros estados que forman parte de “la normalidad”, pero finalmente incluso el estado mas profundo se integra en nuestra conciencia, en el grupo de estados conocidos, dando la impresión cuanto mas se practica que se alcanza menos profundidad.

En realidad hay que evitar dentro del autotrance en la medida de lo posible, un exceso de análisis o “chequeo” de profundidad, esa actitud no solo impide una buena profundización, por los constantes accesos a la valorativa consciente, sino que además genera dudas serias del practicante en la efectividad del proceso.
La única forma de solventar ese tipo de duda, es prestar más atención a los cambios generados por la sesión, que no los relativos a la profundidad del trance en la misma.

Por último y para finalizar este pequeño artículo informativo, me gustaría resaltar que el éxito o fracaso en los cambios que nos proponemos al usar este tipo de técnicas, depende de la capacidad que tengamos de sugestionarnos con coherencia. Si el primer día nos proponemos alcanzar el cielo…probablemente solo consigamos frustrarnos ya que con toda probabilidad antes debamos prepararnos para subirnos a una escalera y de ahí tratar de alcanzar el globo, que nos acerque al cielo…

Cada paso nos acerca a nuestro objetivo respetar esa regla de sugestionarnos solicitándonos cosas posibles en cada momento finalmente nos permitirá alcanzar el objetivo que inicialmente parecía tan lejano de un modo gradual, de una forma natural.

En cualquier caso los beneficios que nos puede proporcionar el uso de dicha técnica, merecen claramente el interés por su estudio, y su práctica regular.


Pedro Alcaraz Martinez