HIPNOSIS BARCELONA

Jugar con Fuego

En los últimos tiempos proliferan los aficionados a la hipnosis, y los practicantes de la autohipnosis, que mediante la lectura de un simple libro, o un simple curso a distancia. Se disponen animosos a realizar maravillas con los estados alterados de conciencia, así como los profesores “ensalada” expertos a la vez, en reiki, hipnosis clínica , filatelia, y si es necesario exorcismos, ouija y lampistería.

Basta echar una ojeada a algunas paginas de la red, para que el profesional se asuste de la cantidad de desconocimiento en el mejor de los casos y de mala fe en el peor de ellos, que en un tema tan delicado puede conducir a verdaderos desastres.
Paginas en las que puedes comprar un Cd , cuya audición , te permite, mediante técnicas de autohipnosis , atravesar paredes o te aseguran la invisibilidad, ventajas por lo demás absolutamente practicas y necesarias para la vida moderna.

Seamos realistas la practica de la hipnosis no es la practica de la inducción al trance, cualquier chiquillo de 8 años , leyendo un script standard de inducción hipnotizaría una o dos personas de cada diez que se prestaran al proceso.

Lo que realmente resulta complejo y abre un abismo entre el profesional y el aficionado es, además del porcentaje de inducciones exitosas, la habilidad en la utilización y el manejo del estado alterado de conciencia conseguido en el trance hipnótico a fin de conseguir los resultados deseados y evitar efectos poco deseables.


Tampoco nadie acaba aprendiendo las técnicas y su aplicación en un libro o en curso a distancia, el aprendizaje real de estas técnicas solo se consigue al lado de un maestro, ya que muchas de las sutilezas de la técnica y muchos secretos operativos son sencillamente intransferibles a las paginas de un libro dado que son de origen casi intuitivo y solo la observación del alumno en directo puede apreciarlos y retenerlos.
Pero en realidad que peligros se corren? Sin querer ser alarmistas, hay técnicas concretas que se usan dentro de la familia hipnótica que si son peligrosas en manos inexpertas.

Quizás la mas clara sea la regresión la que ofrece mayores peligros en su ejecución al profano, cada persona es una capsula de experiencias y vivencias y por tanto no hay guión estándar en ningún modo para conducir una regresión.

Los peligros mas comunes son la creación de falsos recuerdos, la fijación de recuerdos no reales que el sujeto necesita creer para no enfrentarse a situaciones de su presente y la potenciación de fobias, complejos, y traumas en general.

En la practica de la autohipnosis es exactamente igual, la autohipnosis, requiere una tutela, a pesar de ser un ejercicio personal, en caso contrario podemos aumentarnos y agravar nuestros miedos, nuestras paranoias, y especialmente nuestras obsesiones hasta limites extremos.

Un autoexamen interior equilibrado y realista de nosotros mismos antes de comenzar cualquier practica de autohipnosis, en el que reconozcamos nuestras virtudes y carencias de un modo real , se hace imprescindible antes de abordar cualquier estado de autotrance.
Recuerdo hace unos años, en el descanso de uno de mis cursos, en que s eme acerco un hombre de mediana edad y comenzó a explicarme que había practicado autohipnosis durante algunos años… con lo cual había conseguido ser invisible para los demás..

Según el, podía pasear entre la gente sin ser visto hasta que un día… se paro delante de un policía que hacia su aburrido turno de guardia delante de una sede oficial, valiéndose de su invisibilidad y de alguna copita que había tomado…. Se coloco a un metro del policía y empezó a hacerle gestos burlescos, en silencio por supuesto ya que era invisible pero no inaudible… tras unos minutos…. El policía harto ya de tanta burla… lo tomo del brazo y lo llevo para dentro con un compañero… Mientras lo llevaban el personaje solo hacia que decir, tu tienes poderes! , si me has podido ver es que tienes poderes!!!

Acabo siendo ingresado por un tiempo en un centro de ayuda. Del cual salio muchísimo mas calmado pero incluso años después sostenía que el había sido invisible.

Puede producir sonrisas tal episodio, pero a muchos niveles eso ocurre siempre que uno se guía mal en un proceso que puede hacerte mucho bien, y que sin embargo empleándolo mal puede potenciar y desatar lo peor de nosotros.
En definitiva y como resumen de este pequeño articulo de opinión, me gustaría apuntar en que no hay nada malo en el interés aficionado a ,la hipnosis, siempre y cuando se tenga unas razones honestas como son una sana curiosidad no impulsada por sentimientos de poder o dominación y algo tan sencillo y básico como sentido común.

Pedro Alcaraz