HIPNOSIS BARCELONA

Induccion: Sonido en la inducción

El sentido del oído, estimulado mediante sonidos diversos puede ser utilizado para la inducción hipnótica, sin embargo el exclusivo uso del sonido para la inducción que se muestra muy efectivo en la auto-hipnosis, suele dar lugar a procesos largos para los cuales no siempre se dispone de tiempo cuando se trata de su aplicación en la hetero-hipnosis.

Es más habitual utilizar el sonido como un instrumento de apoyo más, en conjunción con otros estímulos sensoriales. En las técnicas sensoriales, el objetivo es desbordar la actividad de los sentidos con la finalidad de que el consciente del sujeto deje de ejercer de filtro de las informaciones que llegan al subconsciente. En este sentido, el uso complementario del sonido, junto a la fijación visual por ejemplo, ayuda a aumentar la ocupación sensorial y por tanto a facilitar la tarea inductiva.

Las cintas magnetofónicas grabadas con ondas cerebrales, mensajes subliminales o simple música relajante, son excelentes auxiliares para el hipnólogo, pero siempre acompañando a otros tipos de elementos de influencia. Cualquier sonido más o menos monótono del que dispongamos en la estancia en que nos preparamos a iniciar la inducción puede sernos útil, así el zumbido de los aparatos acondicionadores de aire, el incesante sonido de una gota de agua que cae, una caja de música o un metrónomo pueden significar una ayuda importante en el proceso, siempre que seamos
capaces de centrar la atención del sujeto en la repetición sonora. En este sentido el metrónomo tiene la ventaja, sobre otras fuentes sonoras, de poder ser graduado para emitir su sonido a diversas velocidades (Se recomienda graduarlo a 60 pulsos/minuto).

Como norma para la práctica de inducción mediante auxiliares sonoros diremos que es imprescindible concentrar la atención del sujeto en el sonido repetitivo, que sincronizaremos con nuestras sugestiones. Ya hemos comentado que suele ser un largo proceso, pues el desbordamiento del consciente del sujeto se produce con mayor lentitud que por ejemplo mediante la fatiga visual, sin embargo los elementos sonoros aportan un excelente método para la práctica de la auto-hipnosis.