HIPNOSIS BARCELONA

Inducción: Método del Índice

Otro método de fijación en el dedo del hipnotizador, la técnica del índice, descrita por P.C. Jagot, a principios de siglo, contiene elementos diversos en su ejecución tales como el uso de presiones en zonas hipnógenas y algunos pases más propios del magnetismo que de la hipnosis, pero su dinámica consigue la inducción aun despreciando tales elementos durante el proceso inductivo. Sentaremos al sujeto cómodamente en una silla de espaldas a las posible fuentes de luz de la sala donde se realice la experiencia. Sentados frente a el, le tomaremos ambas manos, ejerciendo una ligera presión sobre sus pulgares a la altura de la raíz de las uñas. (Durante muchos años, la raíz de las uñas de los pulgares ha sido considerada zona hipnógena).

 

« Relajese…., afloje sus brazos y sus piernas…. déjelos descansar…, afloje totalmente todo su cuerpo… Voy a hacer que usted duerma suave y gradualmente, este tranquilo……, es un sueño agradable y sumamente relajante…., poco a poco le va a invadir una pesadez como un aturdimiento, similar al que sentimos al poco tiempo de acostarnos por la noche….».

 

«…el sueño le va a vencer gradualmente y cuando eso suceda empezará a sentir un gran descanso….el sueño llegará, repentinamente… apenas sin que se de cuenta….»

 

En ese momento, soltando los pulgares del sujeto, colocaremos nuestro índice derecho, frente a los ojos del sujeto, describiendo con el dedo un lento movimiento circular, es decir dibujando en el aire círculos de unos cinco centímetros de diámetro, mientras continuamos con el proceso de sugestión.

 

«Siga con la mirada la punta de mi dedo….. Mírelo fijamente.. con atención… pronto va a sentir un gran cansancio en sus ojos….sus párpados se hacen pesados…. una gran sensación de pesadez los invade….., sus párpados están haciéndose más y más pesados…., pesados… sus párpados se cierran… pesan como si fuesen de plomo…. sus ojos están muy fatigados… cansancio y fatiga….., siga mirando mi dedo mientras los ojos se le cierran……,su visión se desenfoca y una especie de niebla, nubla su mirada…., la niebla esta aumentando más y más… se espesa la niebla se espesa y su visión es más dificultosa cada instante que pasa… sus ojos se cerrarán en un instante completamente… se cerrarán cansados y fatigados fuertemente…….,cuando cuente siete.. , sus ojos ya no podrán abrirse, cada numero que cuente hasta llegar al siete hará todavía más intenso el peso de sus párpados… y también la fatiga de sus ojos…»

 

Seguimos describiendo círculos con el dedo, mientras iniciamos la cuenta atrás. « Uno… tan cansados… tan pesados.. sus párpados están muy fatigados… Dos…,se cierran, los ojos se le cierran…..Tres……. empieza a sentir una gran somnolencia, su cabeza esta pesada.. sus ojos fatigados.. Cuatro…., El sueño le vence.. cuanto más trata de resistirse al sueño, más rápidamente se duerme….,Cinco…pronto podrá cerrar los ojos y descansar de la enorme fatiga que sienten…. cuando cuente «Siete» podrá cerrarlos y entrará en un profundísimo sueño…. Seis…., sólo piensa en dormir…. el sueño es profundísimo… , Siete….,Dormido…. profundamente dormido.. cierre sus ojos…., sienta el profundo descanso, mientras el sueño es cada vez más intenso….,tiene sueño… un sueño muy intenso… se duerme profundamente… abandónese a ese relajante e intenso sueño que es cada segundo que pasa, más profundo….Mi voz lo adormece aun más…. duerme, …profundamente dormido..»

 

Aproximadamente en estos momentos se suele presentar una relajación profunda que se manifiesta por una caída hacia delante de la cabeza. Situándonos tras el sujeto ejerceremos una ligera presión con nuestros dedos índices sobre sus párpados, mientras continuamos ofreciéndole, en un tono más bajo, sugestiones de sueño y profundidad.

 

Colocándonos delante del sujeto de nuevo, haremos una pausa de unos tres minutos para permitir que el sueño hipnótico profundice por si mismo al tiempo que con nuestros pulgares iremos describiendo, a muy poca distancia de las cejas del sujeto, dos arcos partiendo del centro de la frente, tras dicha pausa realizaremos una nueva cuenta hasta siete insistiendo en la mayor profundidad que se va alcanzando con cada numero, y la irremisible caída en un sueño total, justo en el momento en que pronunciemos el numero siete.

 

La técnica funciona igualmente si omitimos la presión sobre los pulgares y los pases sobre las cejas del sujeto, aunque estas manipulaciones obligan al operador a ejercer una mayor fuerza psicológica al conjunto de la inducción.