HIPNOSIS BARCELONA

Induccion: Procedimientos sensoriales

Esta familia agrupa gran cantidad de sistemas aparentemente distintos que sin embargo tienen en común, la intencionalidad de mantener el consciente de la persona activamente ocupado mediante la saturación de uno o más de los sentidos del sujeto. Entre los métodos sensoriales se encuentran algunos tan populares como clásicos, la fijación de la mirada en un punto, las técnicas de fascinación que incluyen también la fijación en la mirada del hipnotizador, la observación de objetos brillantes (luces estroboscópicas, péndulos, objetos de metal o cualquier elemento brillante.), métodos de fascinación mecánicos como el hipnoscopio y la audición de sonidos repetitivos.

La totalidad de los procedimientos sensoriales se basan en una estrategia común a todos ellos, conocemos por ejemplo, los efectos y sensaciones que se producen si mantenemos durante cierto tiempo fija nuestra mirada en un punto, desenfoque de la visión, cansancio ocular, cierta pesadez en los párpados, irritación ocular…., todos esos síntomas pueden ser sincronizados y potenciados mediante sugestiones adecuadas a la consecución del objetivo que nos hayamos marcado.

Si provocamos en un sujeto un cansancio ocular de este tipo haciéndolo mirar un punto fijamente, y al mismo tiempo le ofrecemos sugestiones que le vayan haciendo tomar consciencia de los síntomas de cansancio que
sabemos con toda seguridad que se van a producir, el inconsciente de la persona tenderá a vernos como los causantes de todo aquello que está aconteciendo.

En realidad tan sólo aprovechamos una serie de manifestaciones que se hubieran producido aún sin nuestro concurso, pero el convencimiento subconsciente del sujeto, nos permite finalmente hacer leves desviaciones en nuestras sugestiones a fin de alcanzar el objetivo que
inicialmente nos hemos marcado.

El consciente del sujeto absorto en la contemplación del punto, analizando las consecuencias fisiológicas resultantes de la persistencia de su mirada, y al mismo tiempo tratando de atender de un modo crítico nuestras sugestiones, acaba por perder momentáneamente la vigilancia y el control sobre las informaciones que llegan al subconsciente, es entonces cuando se produce ese instante de disociación entre ambas funciones mentales, el momento en que una sugestión del hipnotizador llega de forma limpia y sin valoración crítica al subconsciente transformándose inmediatamente en una acción fuera del control consciente del sujeto.

Así pues, podríamos resumir la estrategia a seguir en los procedimientos sensoriales en las tres fases siguientes:

1. Crear una situación que genere ciertas impresiones o la saturación de uno o más sentidos, conociendo el desarrollo de las manifestaciones que provocara en el sujeto verse sometido a la misma.

2. Potenciar mediante sugestión los efectos de la misma en el sujeto, adelantándonos, a las consecuencias fisiológicas y psicológicas que sabemos se van a producir con toda seguridad y llevándolo gradualmente de esta forma a momentos de disociación entre su consciente y su
subconsciente.

3. Utilizar esos momentos de «desconexión» para desviar las sugestiones hacia nuestros objetivos, consiguiendo que éstas lleguen sin control crítico al subconsciente del sujeto.

Como vemos, siguiendo estas pautas nada nos impide crear nuestros propios sistemas de inducción sensorial que pueden llegar a ser tan efectivos como cualquiera de los detallados en las páginas de este manual, aunque el conocimiento y la práctica de todos ellos nos ayudará a elevar nuestro porcentaje de éxitos. En los capítulos finales de este manual, se describen muchos sistemas basados en procedimientos sensoriales así como del resto de grupos de inducción, pero vamos a analizar aquí uno de los sistemas más conocido, utilizado y efectivo de este grupo, se trata del procedimiento de inducción por fijación en un punto. un clásico de la hipnosis desde los tiempos de Braid.

Esta técnica obliga al sujeto a mirar fijamente un punto, puede tratarse de un objeto brillante como una pequeña linterna, la llama de una vela o un objeto metálico, pero también puede realizarse la experiencia fijando la mirada en elementos opacos, como pueden ser la punta de un bolígrafo, el dedo del hipnólogo, o simplemente una mancha en la pared o en el techo.

PROCEDIMIENTO DE INDUCCION
MEDIANTE FIJACION DE UN PUNTO

Este método tiene infinidad de variantes y cada especialista lo aplica en forma diversa, pero el denominador común del cual parte esta técnica es colocar al sujeto con la mirada fija en un punto del que no debe apartarla bajo ningún concepto mientras se lleva a cabo la experiencia, a fin de provocar el cansancio ocular. Colocando al sujeto sentado se le solicita que mire atentamente, sin desviar su mirada, un punto cualquiera de la pared, la llama de una vela, etc.. (cualquier objeto brillante o luminoso nos ayudara a provocar el cansancio visual en un período de tiempo más corto).

Todas las sugestiones que siguen están dirigidas a potenciar la fatiga ocular que sabemos se va a presentar tarde o temprano.

«Mire atentamente ese punto… y respire profunda y lentamente, unas cuantas veces….., imagine que al inhalar el aire en cada respiración, usted se acerca al punto que observa…,por el contrario, cuando lentamente expulsa el aire parece que su cuerpo se aleje del punto que observa…, mientras su cuerpo se relaja.»

«Déjelo relajarse más y más…, mientras concentra toda su atención en las sensaciones de flojedad y abandono que van surgiendo por todo su cuerpo…., sienta como una agradable sensación de inmovilidad y relajación…, empieza a extenderse por todo su organismo, siga mirando atentamente ese punto y afloje la mandíbula, déjela que quede suelta y floja, abandonada…., los hombros caídos cómodos y sueltos…., puede ser consciente incluso de como se sienten las puntas de cada uno de los dedos de las manos, su cuerpo esta relajado suelto e inmóvil, tan relajado que quizás empiece a experimentar cierto cansancio en sus párpados… sus ojos se sienten pesados…., se desenfocan.., esto es así porque su mente, percibe su cuerpo inmóvil casi en su totalidad, excepto sus ojos que están realizando un trabajo forzado, mirando insistentemente ese punto…., por esa razón su mente, que quiere descansar, empieza a enviarle mensajes de fatiga…., de cansancio..,sus párpados están cada vez más fatigados y tienen dificultad para mantenerse abiertos…., sin parpadear…, su mente quiere descansar y sus párpados están cada segundo que pasa más y más cansados…, los ojos están tan fatigados que cuanto más trata de mantenerlos abiertos, …..más se fatigan»

«Siga mirando el punto y observe los cambios de visión que esta experimentando, quizás le parezca que se forma un túnel entre sus ojos y el punto que mira,…observe, sin desviar ni por un instante la mirada, que todo alrededor del punto se torna borroso mientras sus ojos se fatigan más y
más….Ahora su vista esta realmente cansada….., sus párpados pesan más y más como si fueran de plomo, se cierran …., los ojos se le cierran… En un instante, voy a contar de 5 a 1 en una cuenta regresiva…., con cada numero que cuente, sus ojos se cansaran más y más… y al mismo tiempo su cuerpo experimentara una gran relajación,…., finalmente cuando cuente «uno»… cuando diga «uno»……, sus párpados estarán tan fatigados que los cerrará…, se cerraran fuertemente y usted experimentará un estado de agradable y profunda relajación…CINCO,….. sus ojos están irritados y cansados, desea cerrarlos y descansar profundamente……….., CUATRO, tan cansados…, tan pesados…, cuando cuente Uno por fin podrá cerrarlos.. y cuando lo haga sus párpados se pegaran fuertemente a la piel de su cara…, bien cerrados, incluso sus pupilas rotaran suavemente hacia arriba mientras experimenta una gran sensación de bienestar ……..,TRES,…. todo su cuerpo se afloja…,».

«.. sus párpados pesan, siente sueño…, se duerme.., siente una somnolencia profunda y agradable….., DOS,… cuanto más intenta mantener sus ojos abiertos más se cierran…, el sopor se transforma en un sueño agradable …… e intenso…., desea descansar…., muy cansados…., muy fatigados.., muy pesados…., UNO, cierre los ojos, se duerme…., sienta como se pegan sus párpados a la piel de su cara… y como va sumergiéndose en un estado de profunda somnolencia y relajación con cada respiración que hace…., profundamente dormido…»

Observemos paso a paso como la fraseología sigue la estrategia específicada anteriormente. Sabemos que el sujeto va a experimentar cansancio ocular en un período más o menos largo de tiempo, si el objeto que le hacemos observar atentamente es brillante o emite luz, y si lo colocamos un poco por encima de sus ojos aceleraremos el proceso de fatiga visual.

Nuestras primeras sugestiones pretenden relajar al sujeto mínimamente con el fin de lograr la receptividad necesaria para las sugestiones posteriores, aún y cuando lo tenemos con la mirada fija, desviamos su atención consciente en repetidas ocasiones hacia sensaciones corporales
determinadas. («….puede ser consciente incluso de como se sienten las puntas de cada uno de los dedos de las manos…»). Intercalar este tipo de sugestiones obliga al sujeto a centrar la atención en determinadas partes de su cuerpo, para comprender a qué sensaciones nos referimos, dejando de prestar momentaneamente atención consciente y de ofrecer posibles resistencias al proceso de cansancio ocular que se esta desarrollando. De esta manera el proceso de fijación pasa a ser manejado por el subconsciente del sujeto, estableciéndose así la fatiga ocular más rápidamente.

Gradualmente nuestras sugestiones van ofreciendo información, a veces incluso anticipada, a las sensaciones fisiológicas que experimentan sus ojos. Conocemos las consecuencias psico-fisiológicas del acto de mantener la mirada fija en un punto, pero el sujeto medio no esta en condiciones (por la acumulación de tareas conscientes) de evaluar totalmente por qué ocurren, de forma que tiende subconscientemente a creer que la progresiva pesadez de párpados, el desenfoque de su visión, o la irritación ocular son fenómenos debidos al proceso hipnótico o a las sugestiones del hipnólogo.

Además le estamos ofreciendo algunas analogías simbólicas con el proceso que desemboca en el acto de dormir, todavía no hemos pronunciado la palabra «Sueño» y sólo lo haremos cuando creamos que hemos conseguido un momento de disociación, pero el uso de frases como «…su mente quiere descansar y sus párpados están cada segundo que pasa más y más cansados…», unidas a conceptos de inmovilidad, relajación y cansancio, obtienen la misma lectura inconsciente.

Cuando observamos los primeros síntomas de cansancio visual, es momento, esta vez de manera insistente, de ofrecer ideas continuadas respecto a la gran fatiga que se experimenta, ahora abandonamos las inconcretas
sugestiones como «quizás sientas pesadez..» o « vas a sentir pesadez..» y las sustituimos por rotundas afirmaciones «Sientes pesadez…» «Tus ojos están cansados..».. etc. Esto provoca la aceleración del proceso y un aumento de las manifestaciones de cansancio en el sujeto. Hemos sincronizado nuestras sugestiones con las sensaciones que experimenta y en cierta medida, ahora ejercemos el control sobre su cansancio visual.

Por último, le comunicamos que vamos a efectuar una cuenta atrás, le ofrecemos un momento concreto para poder cerrar los ojos y descansar.

Con cada número que contamos insistimos en las sugestiones de cansancio, en esos momentos el sujeto debe estar experimentando una serie de instantes de disociación entre su consciente y su subconsciente producto tanto del cansancio ocular como de la técnica sugestiva empleada, es el momento pues de desviar las sugestiones hacia la consecución de nuestro objetivo, empezando a intercalar sugestiones de sueño.

No ha sido un cambio brusco, ha sido un cambio natural y gradual de modo que la persona lo acepta sin sobresaltos, también aprovechando esos momentos de fractura consciente-subconsciente,le informamos que al cerrarse sus párpados, quedaran firmemente unidos a la piel de su cara, consiguiendo de esta forma una fuerte oclusión ocular. El proceso de inducción ha sido completado.

En todos los procesos de inducción es muy importante observar atentamente el efecto de nuestras sugestiones en el sujeto, es del todo innecesario alargar el proceso si éste muestra casi inmediatamente síntomas de cansancio, por contra, si no responde satisfactoriamente a algunas de las fases de la inducción, si no muestra ningún signo evidente de cansancio, es inútil seguir adelante, (iniciando una cuenta atrás por ejemplo) ya que el sujeto no se encuentra en condiciones de aceptar nuestras sugestiones posteriores. En tal caso deberemos alargar la fase sugestiva hasta establecer las condiciones precisas para continuar con la inducción.

En las inducciones por fijación de la mirada, la fraseología a emplear puede ser muy variada, como ejemplo hemos descrito en líneas generales la utilizada por el autor de esta entrada, que puede ser usada inicialmente como modelo por el principiante, pero en general no es recomendable el seguir fielmente un texto escrito ya que la diversidad de reacciones ante la inducción nos obliga a manejar esquemas más flexibles que nos permiten adaptarnos a cada una de las situaciones con las que nos encontramos.

Pedro Alcaraz