HIPNOSIS BARCELONA

Inducción: Hipnosis De Grupo

En ocasiones el hipnólogo se ve obligado a practicar inducciones de forma simultanea a un grupo más o menos numeroso de personas, las razones pueden ser la demostración de las técnicas hipnóticas ante un auditorio, o la práctica de alguna sesión de hipnoterapia de grupo.

Muchos autores consideran que resulta mucho más sencillo inducir a un sujeto dentro del marco de una sesión de grupo, que no de forma aislada. Estas opiniones se basan en la idea de que en grupo se genera una especie de contagio emocional, que facilita la sugestibilidad de todos los integrantes del mismo.

La principal dificultad al realizar este tipo de inducciones, es la diferente velocidad de respuesta que muestran los sujetos al seguir nuestras instrucciones y también los diversos grados de profundidad que alcanzaran, durante la experiencia, los diferentes miembros del grupo.

Por esta razón el hipnólogo deberá ajustar el «tempo» de sus sugestiones al grueso del colectivo. Evidentemente no todos los integrantes del grupo alcanzará, el estado de hipnosis profunda, algunos de ellos ni siquiera el estado hipnoidal, otros por el contrario alcanzarán estados sonambúlicos con facilidad, y entre unos y otros se manifestará toda una variada gama de niveles hipnóticos.

La técnica a seguir deberá ser del tipo directo, un tanto autoritaria aunque sin excederse, también funcionan los patrones verbales flexibles, en cualquier caso la decisión deberemos tomarla en relación a la respuesta del colectivo.

Los hipnotizadores de espectáculo, suelen ser grandes maestros en el empleo de técnicas de grupo, rodeados de magia y misterio parecen ejercer su poderosa influencia sobre las personas asistentes al espectáculo, pero en realidad todo esta escrupulosamente calculado, aplicando los mismos procedimientos y reglas de la hipnosis que aplicaría un hipnólogo clínico o un terapeuta.

Durante el transcurso de su espectáculo, suelen solicitar voluntarios de entre los asistentes, esto de por si ya implica una selección a favor del hipnotizador, ya que los sujetos que se ofrecen voluntariamente a colaborar son, en su gran mayoría, personas de naturaleza exhibicionista, dispuestos por tanto a cualquier cosa con tal de que sean observados.

Tras una breves pruebas de sugestión, el hipnotizador se encuentra en condiciones de reconocer que individuos del grupo son más apropiados para continuar con el espectáculo. No olvidemos que los asistentes, que han acudido a ver un sesión profesional de hipnosis, ya se hallan condicionados por el hecho de otorgarle al hipnotizador la capacidad de llevarla a cabo con éxito, si este no fuera el caso no habrían pagado su entrada en taquilla.

Por tanto la audiencia asistente al espectáculo, otorga inconscientemente al hipnotizador sin ningún genero de dudas la calidad de experto en la materia. En resumen, el publico asistente esta en cierto modo condicionado y predispuesto a su favor

Observemos pues, las diversas selecciones, favorables a sus intereses, con que el hipnotizador de espectáculo se encuentra o realiza antes del momento de iniciar los procesos de inducción propiamente dichos.

En primer lugar un publico predispuesto, de entre el que solicita voluntarios que en su mayoría desean por razones psicológicas mostrarse en público y a los que somete a unas breves pruebas de sugestionabilidad para determinar cuales de ellos aceptaran de mejor grado sus instrucciones, haciendo volver a sus asientos o simplemente dejando en el escenario pero sin hacerlos participar a los descartados.

Todo está listo y cuidadosamente preparado para que el espectáculo no fracase, esta puesta en escena es producto de un plan que basándose en leyes de la psicología y de la hipnosis y llevado a cabo de forma experta, evita cualquier error en el desarrollo de la sesión.

Otros métodos para la selección de los sujetos protagonistas del espectáculo, se basan en conceptos distintos, por ejemplo, no se solicitan directamente voluntarios para las experiencias y la selección se efectúa de la siguiente manera: Inicialmente se mantiene una charla con el auditorio, aumentando así la expectación del público asistente, una vez conseguida la atención del público se propone a todos los que lo deseen, seguir una pequeñas instrucciones desde sus asientos, generalmente para tal fin se utilizan técnicas de entrelazamiento de manos.

Muchos de los asistentes liberarán, con más o menos dificultad, sus manos pero otros, ante su sorpresa y la de quienes los rodean, se verán incapaces de hacerlo. El hipnotizador desde el escenario seguirá dirigiéndose a todos, (como si todo el auditorio respondiese a la prueba positivamente) asegurándoles que a la cuenta de «tres» podrán separar sus manos al tiempo que cerrarán sus ojos y entraran en un muy profundo sueño. Por estadística sabemos que en un grupo de doce personas podemos encontrar entre tres y cuatro buenos sujetos hipnóticos y posiblemente uno o dos sonámbulos.

El hipnotizador seguirá unos minutos más impartiendo sugestiones de profundización del trance y finalmente dirigiéndose a los sujetos que han entrado en un profundo trance, les dirá que permanezcan durmiendo cada vez más profundamente, hasta el momento en que el los llame, momento en que todos ellos abandonarán sus butacas y subirán al escenario, donde se desarrollara la sesión demostrativa.

Como podemos comprobar, el hipnotizador de espectáculo no es mejor técnico en hipnosis que el hipnólogo clínico por ejemplo, pues mientras el trabaja con individuos seleccionados por su alta sugestibilidad, el hipnólogo clínico no tiene tal capacidad de elección, teniendo que trabajar con todos y cada uno de los sujetos que acuden a su consulta, sea cual sea su predisposición a la hipnosis.

Volviendo a los procedimientos de hipnosis de grupo, fuera del ámbito del espectáculo, es una buena idea hacer una demostración con uno de los integrantes del grupo (quien creamos que puede ofrecernos una respuesta a la inducción lo más rápida posible) ante todos los asistentes.

Esta demostración, que puede ser del tipo de inducción instantánea, condiciona a los observadores elevando la expectación y el nivel de sugestibilidad de los mismos. Tras esta demostración iniciaremos la inducción colectiva utilizando una técnica no excesivamente larga en su desarrollo como puede ser la siguiente:

« …. ustedes, todos ustedes pueden entrar en trance de un modo tan sencillo y fácil como han observado en esta persona,

el estado hipnótico es un estado muy agradable de profunda relajación……, que todos podemos alcanzar….. Ahora voy a explicarles el modo en que vamos a acceder a ese estado…..,primero quiero que inhalen aire de una manera profunda…., intensa,…. bien profundamente aspiren aire… muy bien……, reténganlo, retengan el aire en su interior… un poco más……muy bien…. ahora expúlsenlo todo…, suelten todo el aire….,muy bien….pronto voy a pedirles que cierren los ojos y que hagan el mismo proceso que hemos hecho hace un instante, es decir respirar profundamente, mantener el aire un instante en su interior y posteriormente expulsarlo….., este proceso vamos a efectuarlo cinco veces, pero la quinta vez… no expulsen el aire…… manténganlo en su interior mientras mentalmente cuentan de 5 a 1 en una cuenta regresiva…, cuando mentalmente cuenten el numero «uno», entraran en un profundo sueño…., mientras sus párpados se quedan unidos a la piel de sus caras, manteniendo sus ojos completamente cerrados….., Deben recordar mantener el aire cuando respiren profundamente por quinta vez, mientras cuentan mentalmente del cinco al uno y se van sumergiendo en un profundo sueño que finalmente, justo en el momento en que cuenten uno, se tornara totalmente intenso, profundo y agradable….Es momento de cerrar los ojos…., ciérrenlos…., muy bien… manténganse con los ojos cerrados… aflojen su cuerpo… suéltense….. así….. Uno.., respiren.. hondo…, profundamente, mantengan el aire en su interior…. ahora suéltenlo….., Dos.., Inhalen…. profundo… profundo…… exhalen…., sientan la relajación que recorre todo su cuerpo….. Tres…., llenen sus pulmones de aire….. profundamente suelten el aire…. expulsen el aire…. Cuatro….,Aspiren…., aspiren … deje que el aire llene todo su cuerpo……, ahora exhalen… suelten el aire… relajados……,Cinco…, Inhalen profundamente, …, muy profundamente… reténganlo en su interior mientras cuentan mentalmente conmigo…Cinco, cuatro, tres, dos, uno.., suelten el aire, profundamente dormidos… ustedes entran en un estado de profundo e intenso sueño, …»

«..sientan su cuerpo relajarse muy rápidamente ahora, mientras sus ojos, en el interior de sus párpados, giran suavemente hacia arriba, como si quisieran mirar un punto entre sus dos cejas…, ustedes, están cada vez más profundamente sumergidos en ese estado relajante y agradable que se hace más intenso ahora con cada nueva respiración que realizan…. un profundo sueño…un profundo sueño….»

Tras la inducción se procederá a utilizar cualquiera de las técnicas de profundización hasta que estabilicemos el trance conseguido en la mayor parte de los sujetos integrantes del grupo.

Debemos recordar que en las inducciones colectivas no alcanzaremos la mismás respuestas en todos los sujetos por lo que una vez finalizado el proceso, nos encontraremos probablemente con sujetos que muestren signos de trance de profundidad diversa, desde grados muy profundos a simples estados hipnoidales e incluso algunos sujetos a los que no habremos afectado en ningún modo.

A partir del momento en que tengamos a todos o casi todos en uno u otro grado hipnótico, empezaremos a impartir sugestiones individuales susurrándoselas a cada persona al oído y colectivas dirigiéndonos en voz alta al grupo. Para evitar confusiones de comprensión en cuanto a quien estamos impartiendo sugestiones, estableceremos un código diciéndoles que cuando nos dirijamos a algún miembro del grupo en particular le tocaremos en el hombro.

Las sesiones de grupo, suelen ser de largo desarrollo por que debemos esperar a que la totalidad del grupo se encuentre en un estado apropiado.

Pedro Alcaraz