HIPNOSIS BARCELONA

Hipnosis: Manual de Supervivencia Parte (3)

Hablando con niños

“Tanto si piensas que puedes, como si piensas que no puedes, estás en lo cierto.” Henry Ford

De nada nos sirve crear momentos disociativos si no somos capaces de mantenerlos y acrecentarlos. En hipnosis generamos momentos de disociación mediante el uso de estrategias diversas llamadas Procedimientos de inducción.
Básicamente dichos procedimientos son ejercicios que se ofrecen al sujeto, con la intención de “desbordar” su operativa consciente, propiciando así el abandono momentáneo del control que este ejerce constantemente sobre las acciones inconscientes.
Existen formas diversas como veremos mas adelante para generar momentos disociativos de un modo controlado, pero ha de quedar claro que lo que llamamos “inducción hipnótica” no genera un estado de trance controlado por el operador en si. La inducción hipnótica exitosa, tan solo lleva al sujeto a un estado fronterizo de la vigilia, que llamamos estado hipnoidal. Hablando mas llanamente, finalizar con éxito una inducción no nos lleva a tener un sujeto en un estado hipnótico, mas bien se trata de un estado pre-hipnótico, del cual el sujeto puede fácilmente salir y retomar el control.
Si lo que queremos es mantener y profundizar el pequeño control que hemos tomado con el proceso de inducción debemos acudir a la sugestión.
LA SUGESTION
La sugestión es el estimulo, generalmente de naturaleza verbal (aunque puede presentarse en otras formas), que provoca una respuesta inconsciente o poco filtrada por el aparato analítico del sujeto que lo recibe.
La sugestión no se produce exclusivamente durante el transcurso del trance hipnótico, se puede dar en estados vigilicos, pero en un estado hipnótico, desata respuestas casi inmediatas y con nula o ninguna valoración critica. Recordemos que una vez establecido el trance hipnótico la capacidad de análisis consciente queda muy reducida.
Así las cosas la sugestión se constituye como la base principal de la influencia que el hipnólogo ejerce sobre el sujeto hipnotizado, y su utilización esta sometido a unas reglas. Un mal empleo de las reglas de la sugestión deriva en un mal resultado y por el contrario, el acierto en su aplicación nos ofrece respuestas valiosas y rápidas.
El mal empleo de la sugestión es una de las causas mas comunes de fracaso en los objetivos que acometen los hipnoterapeutas. Algunos de ellos, mas preocupados por lograr profundos estados de trance que no de cómo utilizarlo con posterioridad a su establecimiento.
Todavía hay quien cree que por el mero hecho de tener a alguien sumido en un trance muy profundo, su subconsciente acatara sin mas, cualquier tipo de cambio que se le sugiera, La causa quizás radique en los métodos de enseñanza que priorizan, ante todo la inducción y la profundización, olvidándose por completo de incidir con fuerza, en los modos de aproximación al subconsciente. Cuando oímos hablar de las virtudes de tal y de cual compañero, suele ser valorizando la capacidad o facilidad con que induce al trance a la gente. Realmente esa es la parte menos importante, cualquier chiquillo de 5 años leyendo literalmente un script Standard, lograría hipnotizar sin duda a algunos sujetos. La capacidad de comprender y utilizar la sugestión de un modo efectivo, pasa siempre por comprender de que manera se construyen y se instauran los elementos sugestivos.

He tenido durante años cientos de alumnos, algunos de los cuales resultaron ser excelentes inductores de estados de trance, pero abandonaron su practica por falta de resultados, ya que se limitaban en muchas ocasiones a una vez instaurado el trance, a repetir visualizaciones estándar acarameladas y caducas con playas tropicales, flores y prados verdes, de dudosa significación simbólica y de mucho menos efecto en el cambio buscado.
Si bien es cierto que los procesos de imagineria subconsciente requiere simbolismos, no lo es menos que cada persona posee sus propias simbologias personales.
Como he dicho antes, la sugestión tiene sus reglas de aplicación y el conocimiento profundo de esas reglas, nos lleva siempre al éxito.
Una de esas reglas básicas frecuentemente olvidadas, es la construcción de sugestiones racionalistas como si tratásemos de hablar con alguien en estado de vigilia.
El acceso a los contenidos inconscientes, nos aparta de la lógica consciente, estamos tratando con lógicas distintas, lógicas emocionales propias del cerebro limbico y lógicas instintivas propias del cerebro reptiliano.
Construir sugestiones en formato “RACIONAL” es simplemente hablarle a un niño de 5 años con un lenguaje técnico que no comprende y una lógica que desconoce. El terapeuta esta en posesión completa de su consciencia , pero no puede dirigirse a una persona hipnotizada que esta midiendo el mundo con parámetros inconscientes, como si fuera una persona en estado de vigilia.
La gasolina del subconsciente es la emoción, no la razón. Y los motivos subconscientes de cambio son pocas veces racionalizables.

El subconsciente no es valoración ni analítico en la misma medida que nuestros procesos conscientes, pero aun y así requiere motivaciones emocionales, que a veces a la luz de la lógica pueden parecer absurdas.

Para el sistema limbico un árbol no es nada, salvo que en algún momento estrellara contra el su coche o labrara con una navaja un corazón en su corteza.. y para el cerebro reptiliano un árbol es un excelente lugar para hacer un pipí y vaciar la vejiga.
El subconsciente es un niño, hablamos con niños con todo lo que eso implica, impulsivos , emotivos, egoistas.. y debemos hablar en su lenguaje. Por eso dan tan poco resultado los scripts clásicos, que se basan por lo general en asociaciones mas propias de la conciencia que de los elementos emocionales o instintivos.
El olvidar que tratamos con un proceso de pensamiento distinto al de la vigilia es pues uno de los errores mas frecuentes que cometemos al construir nuestras sugestiones.
Otro de los elementos de fracaso en la sugestion es como organizamos la” secuencia de acontecimientos”. Acceder a cada cambio, aceptar una nueva realidad, no es algo que se produce de forma inmediata. No podemos en ningún caso solicitar una acción subconsciente si antes no hemos creado un camino de aproximación a la misma. No podemos llegar a lo alto de una escalera sin pisar los peldaños uno a uno. En ocasiones observo como se imparten sugestiones de cumplimiento cuasi inmediato, que el sujeto todavía no se encuentra preparado para aceptar y mucho menos para dar respuestas positivas a ellas. El resultado de todo esto es tan diverso como negativo, desde una perdida de profundización en el trance por conflicto, a una reducción de la fe en el proceso. Siempre debemos aproximarnos a las sugestiones finales de cambio de una manera progresiva construyendo antes una solida red de motivaciones emocionales que a la larga hagan inevitable la aceptación de las sugestiones finales.
Así las cosas, es obvio que deberíamos olvidar por un ratito nuestra capacidad de inductores al trance, y incidir con mas fuerza en algo menos espectacular pero a la postre mucho mas importante que es el manejo efectivo de la sugestión. Resumiendo, ¿Como deberiamos entonces aplicar la sugestion en hipnosis para que resultara exitosa?
A – Buscando fuertes elementos emocionales en el sujeto y asociandoselos al cambio requerido.
B – Utilizando un lenguaje simple y emocional que movilize los deseos o los temores inconscientes, y huyendo de descripciones logicas propias de la conciencia.
C – Dando tiempo al sujeto a extraer todas las conclusiones inconscientes necesarias de las implicaciones emocionales de cada sugestion, antes de seguir avanzando.

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