HIPNOSIS BARCELONA

Hipnosis Instantánea, generalidades

Dentro del campo de aplicación de la hipnosis, existen un gran numero de técnicas secundarias, se trata de procedimientos especiales cuya puesta en práctica requiere mayor especialización siendo los objetivos que persiguen, por lo general, más concretos que los de inducción y profundización. Su ejecución, tan sólo debe intentarse cuando se posee una solida formación en las mecánicas de inducción y profundización, ya que su aplicación requiere grandes dosis de experiencia.

 

LA HIPNOSIS INSTANTÁNEA

 

Se entiende por Hipnosis instantánea, la capacidad de provocar en breves segundos un profundo trance hipnótico en el sujeto objeto de la experiencia. Este fenómeno es para el observador una de las experiencias más fascinantes, inquietantes y rodeadas de magia del hipnotismo.
 
En realidad no hay nada de sobrenatural en su aplicación, ya que esta se rige por las mismas reglas de la sugestión hipnótica y de la psicología. En el apartado que dedicábamos a las pruebas de sugestión, hacíamos notar, que muchas de ellas dejaban al sujeto en un estado sugestivo tan alto, que nos permitía llevar a cabo la inducción con tan sólo unas pocas sugestiones pronunciadas en el momento oportuno.

 

El ahorro de tiempo en el proceso de inducción y la neutralización en el sujeto de los elementos de distracción que dificultan el proceso, son las principales ventajas para el uso de estas técnicas. El sujeto no tiene materialmente tiempo para distraerse ni para darse cuenta de su instantánea caída en trance hipnótico. Aunque inicialmente, no todos los sujetos son susceptibles a este tipo de técnica, puede establecerse mediante el uso de una orden post-hipnótica una señal que obligue al sujeto a caer en trance inmediato, tras la primera sesión.

 

«….. En la próxima sesión… y con el fin de poder disponer de más tiempo para otras tareas,….. bastara con que le diga la palabra «duerme», tres veces, para que inmediatamente entre en un trance tan o más profundo como en el que se encuentra en estos momentos……. si…., cuando acuda a mi consulta en la próxima sesión y yo pronuncie tres veces la palabra «duerme», inmediatamente sentirá como todo su cuerpo se afloja, perdiendo toda la tensión, sus párpados estarán tan fatigados que sus ojos se cerraran y entrara en un estado de trance tan o más profundo que el que disfruta en este momento…. y eso ocurrirá cuando yo pronuncie tres veces la palabra «duerme»…..,entrara en un profundo trance sin importar lo tenso que se encuentre su cuerpo……»

 

Este podría ser un ejemplo de implantación de una orden post-hipnótica para facilitar la inducción en sucesivas sesiones, debemos recordar que la orden se refuerza con la repetición. Si la sugestión ha sido admitida por el subconsciente del sujeto, bastará con repetirle la palabra clave tres veces como le habíamos indicado para que este asuma de un modo inmediato el mismo o un mayor grado de profundidad incluso que el que había alcanzado cuando le fue impartida la orden. Es decir, entrará instantáneamente en un profundo grado de trance.

 

Es posible inducir a un sujeto en nuestro primer contacto con el, mediante procedimientos de hipnosis instantánea y obviamente si haberlo condicionado mediante sugestión post-hipnótica alguna.

 

En el Compendio de técnicas que se facilita al final de este manual figuran muchos procedimientos que podríamos considerar «instantáneos», tales técnicas no requieren sugestiones post-hipnóticas previas, y son efectivas en cierto numero de personas (numero mayor del que en principio podría suponerse).

 

Pero habitualmente son dos pruebas de sugestión las más utilizadas para producir tan espectaculares inducciones, nos referimos a las pruebas de caída hacia atrás y a las de entrelazamiento de manos.

En las pruebas de caída hacia atrás simplemente tras ejecutar el ejercicio y comprobar que la respuesta del sujeto ha sido muy satisfactoria, se le indica que vamos a repetir la experiencia, cuando este se lleva a cabo de nuevo y el sujeto inicia el movimiento de caída hacia atrás, se imparten rápidas e imperativas sugestiones de sueño y de incapacidad para controlar su tono muscular, el resultado es que el sujeto cae en nuestros brazos de forma pesada, sin poder ejercer ningún tipo de control voluntario sobre su cuerpo y generalmente en un profundo trance hipnótico.

 

En las pruebas de entrelazamiento de manos, si esta ha sido llevada a cabo con éxito, nos encontraremos con un sujeto haciendo esfuerzos por separar sus manos y notablemente asombrado por la imposibilidad de hacerlo. En ese momento, cerraremos con suavidad sus ojos mientras le indicamos que se sumerja en un sueño profundo y agradable, mientras le ofrecemos una alternativa para resolver su incapacidad para separar sus manos fuertemente unidas entre si.

 
Le informaremos que sus manos podrán irse soltándose, en tanto sus ojos van uniéndose más y más fuertemente a la piel de su cara, y su sueño va aumentando haciéndose más intenso cada instante que pasa y que tan sólo en el momento en que se encuentre en un profundo estado de sueño y relajación, tan sólo en esas circunstancias sus manos se podrán desprender la una de la otra, momento en que su sueño se hará absolutamente profundo.

Como vemos la Hipnosis instantánea no tiene nada de misterioso, tan sólo se trata de la aplicación, en forma un tanto especial, de las mismas reglas que utilizan los demás sistemas inductivos de desarrollo más lento.