Emociones.. Razonables

Aproximación básica al concepto de Biosugestión

El ser humano es un animal…., desconocemos las motivaciones y el sentido de su existencia, quizás porque nuestras mentes no estén capacitadas para comprenderlo, pero todo el esfuerzo humano esta al servicio de esa motivación existencial oculta.
Todos y cada uno de nuestros pensamientos y actos que creemos elegir libremente, son pues módulos de construcción tendentes a la realización de esa dinámica desconocida.

Sin embargo no es necesario esforzarse demasiado para comprender dos de esas premisas básicas que conforman los pilares de nuestra “esencia humana”. Dos instintos básicos que se convierten a lo largo de nuestra vida en el motivo subyacente de toda nuestra actividad. Me refiero a los instintos de Supervivencia y de Reproducción o Transmisión genética .

Obviamente en caso de tener la libertad de hacerlo, no podemos traicionar, negar o enfrentar esas necesidades, pues negaríamos con ellas nuestra propia humanidad y por tanto, caso de ser posible, crearíamos un importante desequilibrio en nuestra propia vida.

Todo aquello que no se ajusta a las premisas inherentes a nuestra esencia humana es generador de desequilibrios y tiende a desaparecer por una cuestión simple de selección natural.

Tomemos por ejemplo los actos relacionados con el amor y con el sexo, conducentes a la reproducción. Estas son actividades no tan solo de supervivencia, sino también de perfeccionamiento, por tal razón los mecanismos de atracción funcionan tratando de mejorar aquellos aspectos del individuo de los que carece, a fin de lograr un conjunto genético mas competitivo en el futuro.

Aunque estas elecciones, quedan constantemente desfiguradas por la inmediatez de los patrones sociales.

La necesidad adaptativa se sumerge en constantes conflictos para adaptarse a los conceptos sociales de éxito, los patrones de belleza y los códigos morales aprendidos que en muchas ocasiones obligan a renunciar o reprimen, parte de esas necesidades primigenias.

Es una cuestión de adaptación. La felicidad, el bienestar y el éxito simplemente dependen de la adaptabilidad de la persona al medio cambiante, Vuelvo a insistir en el hecho de que los cambios sociales son en realidad modificaciones del ambiente externo a las que el ser humano trata de adaptarse para sobrevivir aun cuando en múltiples ocasiones, estos, distorsionan gravemente los objetivos iniciales.

La socialización excesiva, ha impedido que el sujeto comprenda muchos de esos parámetros conscientemente, pero como es lógico no hemos logrado borrar nuestro programa básico que sigue subyacente en nuestra programación originaria.

Cualquier actividad humana, pues, debe encaminarse de un modo directo o indirecto a servir a esa programación esencial, aunque el sujeto en la mayoría de los casos lo ignore y lo justifique conscientemente en otros términos.

Asi pues el comportamiento humano, es el resultado de la constante lucha por establecer adaptaciones al medio social cambiante con la única finalidad de alcanzar los objetivos biológicos primarios.

Por tal razón, contamos con una mente que analiza, aprende, rectifica , establece estrategias y actúa en relación a su valoración presente de la realidad.

Somos la extensión exitosa de nuestros ancestros, una larga colección de seres de formas incluso completamente distintas a nosotros, pero a los que les debemos todo absolutamente pues ellos fueron quienes construyeron ladrillo a ladrillo, célula a célula, fracaso tras fracaso y adaptación tras adaptación, lo que nosotros somos hoy en día.

Una larga lista de adaptaciones evolutivas, algunas exitosas en el tiempo, nos han llevado momentáneamente hasta el día de hoy, hasta lo que hoy somos y seguimos en esa lucha constante, por seguir sobreviviendo y adaptándonos en una rueda que parece no tener final.

Hace tiempo… mucho tiempo una de esas adaptaciones requirió a fin de mejorar la probabilidad de supervivencia, que el ser humano se agrupase. Era obvio que la aportación de varios individuos otorgaba ventajas evolutivas ya que un solo individuo podía beneficiarse de las cualidades de los demás y no restringirse a sus propias cualidades tan solo.

Eso nos llevo a ser una especie social, tuvimos que renunciar a que nuestra supervivencia dependiera tan solo de nuestras acciones, ahora dependía del éxito del grupo.

Esa situación obligo a la creación de esquemas sociales que fueron haciéndose mas y mas complejos,

Nuestra supervivencia ya no depende de nosotros y eso es inquietante aunque por otro lado recibimos la ventaja de tener el apoyo grupal. Quizás sea una renuncia inteligente, pero tal decisión reprime en muchos modos las premisas básicas biológicas y eso convierte de inmediato en un conflicto para el que hay que diseñar estrategias de comportamiento nuevas.

El cerebro es un órgano que se rige por los mecanismos de la física del universo, en su caso se trata de actividades electroquímicas, que son las que hacen funcionar nuestra maquina de pensamientos.

Esa química que en cierto modo actúa de llave de paso de los procesos eléctricos, en general esta automatizada, para dar sostén a la compleja variedad de actividades rutinarias de mantenimiento y funcionamiento de nuestro cuerpo y nuestros procesos mentales. Se automodifica y se dosifica en relación a los cambios internos y reacciona de inmediato a los sensores externos, dando respuestas casi inmediatas por ejemplo a variaciones en la temperatura exterior o cualquier elemento cambiante del entorno.

La mayoría de esos cambios permanecen ocultos para la conciencia del sujeto, a pesar de que son factores determinantes de su comportamiento, su conducta y sus respuestas de vida.

Un programa absolutamente mecanizado, bien programado y que por lo general, funciona a la perfección, salvo en los casos de catástrofes poco previsibles o modificaciones del entorno muy radicales.

Esa química también reacciona, por supuesto de un modo automático a las situaciones cambiantes producidas por la interrelación social.

Como decíamos anteriormente, el ser humano ha perdido en el proceso de socialización gran parte de su libertad para ser el dueño de su propia supervivencia, al tener que delegar funciones por intercambio con otros miembros de la comunidad.

Esta situación nos obliga a reaccionar de modos nuevos, a una adaptación distinta ante la situación que mantenemos con los demás.

Literalmente el resto del mundo se ha convertido a la vez en fuente de esperanza pero también en elementos de inquietud para nuestra propia supervivencia.

Esas ventajas conseguidas por la socialización nos ha obligado a desviar nuestros sistemas de vigilancia de supervivencia hacia los demás miembros de nuestra especie, lo cual nos obliga a ser en cualquier forma, valiosos o útiles para los demás.
Esta claro que el instinto primordial es el de supervivencia, ya que sin el seria imposible el de la reproducción, apuntándome a un símil darwiniano , pondría el ejemplo de algunas especies de insectos que su supervivencia es valiosa hasta justo el momento en que cumplen sus funciones reproductoras tras lo cual dejan de existir.

El mecanismo de la sugestión primaria debe ir dirigido a garantizar o proveer esos dos instintos fundamentales

No se pueden hacer sugestiones en ningún modo que contravengan la esencia  humana, ni sus limitaciones , ni sus objetivos como especie.

LA BIOSUGESTION

Tras ese pequeño esquema inicial , esta claro que nos encontramos entonces ante la esencia de las motivaciones sugestivas para el cambio.

Todo aquello que significa sobrevivir y perpetuarse es pues la base que vamos a emplear en la construcción de Biosugestión.

Si bien es cierto que cualquier razonamiento sugestivo consciente finalmente adopta motivaciones biológicas finales subconscientes, que incluso ignora el propio sujeto.

Podríamos definir pues el concepto de Biosugestión, como aquel estimulo que obtiene respuestas al mismo, utilizando como catalizadores premisas básicas de éxito evolutivo y biológico.

Todo cambio requiere una motivación impulsora

Originalmente nuestras motivaciones primarias y fundamentales, son de orden biológico  y genético.

Estas fuerzas impulsoras se mantienen por lo general ocultas para la conciencia del sujeto.  Tan solo rozan esa conciencia los mecanismos que las sirven, a niveles muy básicos , hambre necesidad de sexo, cansancio,

Obsérvese el poder de esos dos instintos básicos que se anteponen a todo lo demás.

El hambre puede ser lacerante si no acabamos comiendo…NO ES UNA ELECCION, ES UNA IMPOSICION…. Ese impulso poderoso obliga a la búsqueda de comida.

Así pues la socialización ha hecho todavía mas confusas  para la conciencia del hombre moderno las motivaciones finales realmente importantes, sustituyendo las de orden primario por otras de orden social, secundario e incluso terciario en importancia.

En realidad a pesar de la confusión causada por la adaptación de nuestras premisas básicas al mundo social cambiante y no siempre armónico con nuestra humanidad, nuestras necesidades originales permanecen intactas.

Así las cosas es obvio que la mayoría de las estrategias sugestivas que se emplean en nuestra vida diaria y especialmente en los procesos hipnóticos,  no tratan de estimular o producir cambios de un modo directo en el sujeto, sino, que muy al contrario, en ocasiones aun confunden mas sus verdaderas motivaciones y por tanto agravan sus dudas.

Continuara…

Pedro Alcaraz