Ancestros de la Hipnosis: James Braid

James Braid, (1795-1860), cirujano Escocés de escasa relevancia, asiste al espectáculo de Lafontaine con la finalidad de convencerse de la falsedad del magnetismo. Durante la sesión observa como Lafontaine «obligaba» a los sujetos de la experiencia a mirar fijamente sus ojos, y no puede determinar nada especial que le indique la existencia de engaño. Así las cosas, decide asistir a una segunda y aun a una tercera sesión del espectáculo con breves días de intervalo.

Tras estas dos sesiones, empieza a admitir la autenticidad del fenómeno y trata de buscar sus causas psicológicas. El hecho de que Lafontaine hiciese fijar los ojos de las personas en los suyos, hace pensar a Braid que el estado hipnótico se produce por cansancio ocular. Al llegar a su domicilio consigue adormecer con éxito a un asistente, a su esposa y a un criado, haciéndoles fijar la mirada en objetos comunes. Con lo que a los pocos minutos todos ellos entran en un trance similar al magnético. Finalmente llega a la conclusión de que : «La fijación sostenida de la mirada paralizando los centros nerviosos de los ojos y de sus dependencias y destruyendo el equilibrio del sistema nervioso produce el fenómeno».

Esta similitud con el sueño fisiológico le hace decidirse por la denominación de «Hipnotismo» , para describir el fenómeno. (Con el tiempo, quiso apartarse de tal terminologia sustituyendo el vocablo por el de Monoideismo, pero para entonces el termino “hipnosis” se habia popularizado tanto que la nueva denominacion fue ignorada)

En 1842 Braid propone una demostración en la «British Medical Association», a la cual, ésta se niega en rotundo y en 1843 publica sus estudios en un libro titulado «Neurohipnología»( Neurypnology: or the Rationale of Nervous Sleep). En el Propone por primera vez, el termino de hipnosis, Braid sostiene que el fluido magnético no existe y que además no es necesario operador ninguno para provocar el fenómeno.

Inicialmente consigue provocar el estado alterado de consciencia simplemente por la fijación continuada de la vista en un objeto y sin utilizar prácticamente ningún tipo de apoyo sugestivo, pero con posterioridad descubre que el estado puede ser provocado también con simples sugerencias verbales y sin obligar al sujeto a fijar su mirada en objeto alguno. Braid otorga con el tiempo más preponderancia al elemento psicológico que al fisiológico como agente provocador del estado hipnótico, llegando a decir que «La imaginación llega a afectar de una manera total a los pacientes».

Utiliza la hipnosis en el tratamiento de casos de reumatismo, parálisis e incluso epilepsia, pero sus trabajos una vez más, son poco apreciados entre sus compañeros de la profesión médica.

Pronto le salen imitadores y poco tiempo después Grimes, un colega americano, lanza en Estados Unidos un método de sugestión verbal que denomina «Electrobiología», basada en los métodos de Braid.

Braid fue el primero que trató de racionalizar los efectos hipnóticos, y el que por primera vez insinuó que su fenomenología dependía más del sujeto de la experiencia que no de un supuesto poder o fuerza psíquica del operador.